
En un lapso de 43 canciones y dos horas y media; en un tiempo que pareció un abrir y cerrar de ojos, apareciste tu, frente a mi. Mirándome a los ojos, demostrándome que los dos sentíamos una loca ingenuidad de alegría infantil por habernos encontrado. Mirándome a los ojos, con tus ojos sonrientes, diciéndome que preferías lo salado a lo dulce, lo blanco a lo negro.. yo solo escuchaba, tranquila, y con ganas, por primera vez en mucho tiempo, de que fuera mañana. Y era todo alegría, todo tranquilidad y ternura. Porque eres TODO lo que necesitaba.
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